Perdón por intolerarlos
Entre ferias
Hasta hace unos años, las cifras oficiales colocaban a Aguascalientes como el estado más culto del país, la oferta de actividades culturales y el número de instalaciones (museos, galerías) por habitante era mayor que cualquier otra entidad federativa. Es un criterio que sirve como base para el diseño de políticas culturales, no puede tomarse como un fin ya que la cantidad no asegura la calidad de lo que se oferta al público. Atrás del número lucidor, el que sirve para una plana completa en los informes de gobierno (junto a la foto del niño con sonrisa satisfecha, por supuesto) es necesario tener una estrategia, hacer atractiva la infraestructura con que se cuenta y, en el mejor de los casos, formar públicos.
Un ejemplo de los esfuerzos dispersos en materia de oferta cultural es la realización de la XV Feria Universitaria. Durante el fin de semana, la Universidad Autónoma de Aguascalientes ofrece una serie de actividades que van desde la Carrera Atlética hasta una Pasarela Unimoda que realizarán los alumnos de Diseño de modas, además de las actividades deportivas y las exposiciones académicas, se instaló la Granja educativa, así como áreas de orientación para la salud, Radio Universidad cuenta con transmisiones en vivo de las 13:00 a las 19:00 horas, pero en el centro de esta fiesta está la onceava edición de la Feria del Libro UAA, con la participación de 54 editoriales y, a decir de la directora de Difusión, enfocada de “una manera muy especial a niños y adolescentes”.
Suena espléndido, cómo quejarse de la oportunidad de pasearse entre los libros, sin embargo, todavía no se cumple una semana que finalizó la Feria del Libro de Aguascalientes, es seguro que al comparar las editoriales participantes en ambos se repitan muchos nombres, en el en el Museo Descubre también estuvieron Editores Mexicanos, Alfaguara, Aguilar, Altea, Taurus, Punto de Lectura, Random House Mondadori, Galaxia Gutenberg, Debolsillo, Tusquets, CONACULTA, en fin… sólo se podría esperar, un poco ingenuamente, que fueran distintos los títulos que ofrecieran.
La visita entonces, valdrá la pena por la promesa de las promociones de universidades e instituciones de educación superior como UAM, ITESO, Universidad de Guanajuato, Colima, Autónoma de Nayarit, Colegio de Michoacán y Universidad de Guadalajara. Aún así, quienes pudieran aprovechar esas ofertas es posible que guarden su dinero para la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, la proximidad de esta ciudad con la capital de Jalisco permite ahorrar un poco e ir a gastarlo allá, ¿por qué no?, en algunos de los conciertos de la Feria Nacional de Zacatecas es posible encontrar más aguascalentenses que la suma de todos los que visitan las galerías de la Casa de la Cultura.
Entonces la diferencia, el aliciente para asistir al campus universitario residiría en la variedad de espectáculos, lamentablemente el programa de la Feria del Libro UAA es muy pobre, en comparación con lo que acaba de pasar la semana anterior en el Museo Descubre, apenas unos cuantos conciertos y presentaciones editoriales que bien podrían haberse sumado a la otra Feria del Libro. Queda descartado que este esfuerzo de la UAA está dirigido a otro público, que es para los universitarios solamente, pues en la conferencia de prensa, se hizo énfasis en que a la Universidad le interesaba promover la lectura entre toda la población.
Sería injusto quejarse de la realización de estas actividades, sin embargo, no es posible pasar por alto que en el diseño de la oferta cultural no hay un esfuerzo coordinado entre instituciones, como si lo importante fuera sólo acrecentar el número de eventos, no la calidad de los mismos. En el fondo es visible una pugna inútil por colocar un sello distintivo a las actividades, como si lo más valioso fuera el nombre del organizador. Y si no es una lucha, al menos sí un distanciamiento, una falta de comunicación que promueve el esfuerzo aislado, además de hacer notar la penosa ausencia de otros organismos, como el Instituto Municipal Aguascalentense para la Cultura.
Valdría la pena que quienes diseñan estas actividades buscaran formas de colaboración, si el interés es formar públicos, se podría atender la falta de espacios culturales al oriente de la ciudad o en los nuevos fraccionamientos al noreste, así como enriquecer a las casas de cultura de los municipios, para que ofrezcan algo más que cine y clases de baile regional. No basta dedicar un área especial a los niños para que escuchen a los cuenta cuentos, no puede ser que la promoción de la lectura se concentre en dos semanas, ni de Feria en Feria, no cuando en el discurso oficial se reitera la falta de recursos y lo apretado de los presupuestos.
Como sea, habrá que ir a la Feria del Libro de la UAA, aprovecharla en lo posible, pues la falta de coordinación entre los organismos e instituciones responsables de la cultura en Aguascalientes deja pocas opciones el resto del año.
Publicado en La Jornada Aguascalientes (11/10/09)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario