Editorial
A prueba
Ya de lleno en el tiempo de la campañas
políticas, resulta indispensable hacer una pausa para volver a los básicos y
recordar que la función principal de los medios de comunicación es la de
informar, brindar a la sociedad los elementos indispensables para poder
conocer, analizar, entender y actuar sobre los cambios necesarios a su entorno.
Tan sencillo y al mismo tiempo diverso como eso: informar.
Más que la fórmula simplona de subrayar
lo decisivo que es el tiempo previo al ejercicio del voto. En La Jornada
Aguascalientes asumimos que, para los tiempos actuales, la tarea
periodística debe realizarse siempre de frente a la sociedad y para ella,
incluso aunque los electores muestren un menguado interés en el asunto público.
Es decir, no solamente subrayar como hecho preocupante que en las encuestas la
tendencia que se fortalece es la de los indecisos, y en esa porción –componente
destacadísimo– un alto número de ciudadanos a los que tiene sin mayor cuidado
las campañas y sus candidatos.
Si en las elecciones anteriores un tema
a seguir era el incremento de las propuestas que referían la necesidad de
anular el voto, en 2012, los medios de comunicación estamos obligados a brindar
elementos para combatir la apatía generalizada de los electores.
Estamos obligados, por convicción
ética, a cumplir de manera responsable con la tarea de informar sabiendo que la
forma en que se dan a conocer y analizan los hechos de interés público,
necesariamente, incidirán en la opinión pública, que será el tratamiento de la
información el que pueda incidir sobre el electorado para recuperar el pleno
ejercicio de sus derechos ciudadanos. Reconocemos el propósito periodístico con
el que estamos comprometidos y, por encima del interés mercantil legítimo de
toda empresa, el trabajo que estamos dispuestos a realizar tiene siempre en
mente al lector, que el tratamiento del hecho noticioso puede dar cauce hacia
una de las opciones de las propuestas de los candidatos; no es tiempo de
subestimar los efectos de la prensa, ni de abrogarse un papel sobresaliente en
la toma de decisiones por parte de la sociedad, sólo la justa medida, un
elemento más, que en su capacidad de sumar, sea considerado al momento de
emitir un voto.
Consideramos necesario recordar la
naturaleza de las encuestas, y (de vuelta a los básicos) dimensionarlas en lo
que son: un resumen de datos representativos que sintetizan en tendencia una
opinión. Sólo eso. Lo señalamos porque la actitud medrosa de los gobiernos (de
todos los niveles) al lavarse las manos que es dejar de remitir información a
los medios (para así no violar los señalamientos del Instituto Federal
Electoral) de lo que se puede y no hacer durante el tiempo de campañas
políticas, y con las insulsas propuestas de los candidatos que no logran salir
del pasmo en que los dejó la veda electoral, todo empuja a convertir esta
elección en una confirmación de lo que las encuestas señalan.
Es decir, sabemos en La Jornada
Aguascalientes que el papel que nos toca jugar, no puede ser cómplice de
una profecía a cumplirse sólo por el hecho de ser enunciada. Hoy, como siempre,
en este diario se trabaja para que el lector cuente con elementos que le
permitan decidir con inteligencia y, así, hacer ciudadanía.
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