Pisa y corre
En abril llegan los gatos: al frente
el más antiguo, tenía yo
diez años, o ni eso,
un pequeño tigre que no se acostumbró nunca
a las arenas del cajón, mas fue quien
primero me tomó el corazón por asalto.
Vino después, ya en Coimbra, una gata
que no se quedaba en casa: fornicaba
y paría en el pinar, no le tuve
afecto que durase, ni ella lo merecía,
de tan puta. Sólo muchos años
después entró a la casa, para ser
señora de ella, el pequeño persa
azul. La belleza nos volteó el alma
de reverso, y se marchó.
Por eso, quien me lame la herida
abierta que me dejó su muerte
es ahora una gatita callejera y negra
con tres o cuatro manchones de cal
en la barriga. Es al sol de sus ojos
que tal vez caliente las manos, y comparta
la lectura del Público el domingo.
Más poesía y gatos y traducciones en la sucursal Babel de El Boiler
"...el ensayo es también un género invasor y pantagruélico. A diferencia del contrato de lectura propuesto por el narrador y sustentado en la suspensión del juicio, el ensayo, aun sabiéndose o intuyéndose forma antes que idea, precisa de una pátina de respetabilidad que ha venido obteniendo por la presunción de la sustancia. Es decir, las ideas, en un connubio necesarísimo y polémico con el yo. Porque desde los tiempos novicios del género, en el siglo XVI, estas ideas —humanizadas por el yo, agente de la limitación y el charme— han carecido de la profundidad y el hieratismo del tratado y han consistido en argumentaciones sólo posibles".
Geney Beltrán Félix sobre Sergio Pitol en Nexox: Saga Del Héroe Nervioso
La revista Empire y su lista de las 50 series de todos los tiempos, inevitable estar de acuerdo con que Los Simpsons encabecen el recuento, imposible estar de acuerdo con el orden en que aparecen (¡Buffy en segundo y Los Sopranos en tercero!, ¡24 y The Wire antes que Seinfeld!. Las reseñas una a una, incluyendo una trivia y una apuesta por el mejor episodio de cada serie aquí
140 discos indispensables según Pezimo, no todos los que están, ni todos los que son, pero sin duda alguna horas y horas de descarga para gozar de buena música. Gracias a este blog
Microscopio del maestrazo Ricardo Bernal en el blog de Edgar Omar Aviles y Breve crónica de una condena eterna en Máquina de coser palabras
Montblanc-Meistertuck
Escribo estas líneas con una pluma cara
Regalo de mi amigo Benjamín
Dice que es una buena inversión
Esto de tener una pluma cara
Ojalá una pluma así
Me hiciera escribir mejor
Eso es lo de menos
Lo que importa
es que yo sea mejor
que lo que escribo.
At last but not... La generación inexistente, más una apuesta que un ensayo de Jaime Mesa sobre la generación de los setenta en México:
La generación de los setenta es egoísta. Estamos ocupados pensando en nuestros temas individuales, renegamos, sin el mayor asomo de ofuscación, de aliarnos como generación porque, en la mayoría de los casos no tenemos una conciencia social fuerte, o sí, pero siempre resulta algo superficial, dicho en entrevistas más bien porque “debe decirse” o porque pensamos que por ahí está en Gran Tema.
Escribimos de México, a pesar de México, o sin México indistintamente. Y entre tantas lecciones que aún no certificamos está esa; y se podría leer así: ante la imposibilidad de hablar de México escribamos de otros lados. Pero, entiéndase, esa imposibilidad nace del deseo impostergable de hacerlo.
Leer completo en el Laberinto de Milenio.
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