15 junio 2007

"un jueguito"

Me pasa este bastón Arlette Luévano:

REGLAS
1. Cada jugador(a) comienza con un listado de 8 cosas sobre sí mismo
2. Tienen que escribir en su blog esas ocho cosas, junto con las reglas del juego
3. Tienen que seleccionar a 8 personas más para invitar a jugar, y anotar sus blogs/nombres
4. No olvides dejarles un comentario en sus blogs respectivos de que han sido invitadas a participar, refiriendo al post de tu blog: "El Juego".

Uno
But I, that am not shaped for sportive tricks,
Nor made to court an amorous looking-glass;
I, that am rudely stamp'd, and want love's majesty
To strut before a wanton ambling nymph;
I, that am curtail'd of this fair proportion,
Cheated of feature by dissembling nature,
Deformed, unfinish'd, sent before my time
Into this breathing world, scarce half made up,
And that so lamely and unfashionable
That dogs bark at me as I halt by them;
Why, I, in this weak piping time of peace,
Have no delight to pass away the time,
Unless to spy my shadow in the sun
And descant on mine own deformity:
And therefore, since I cannot prove a lover,
To entertain these fair well-spoken days,
I am determined to prove a villain


Dos
For I have known them all already, known them all:-
Have known the evenings, mornings, afternoons,
I have measured out my life with coffee spoons:
I know the voices dying with a dying fall
Beneath the music from a farther room.
So how should I presume?

Tres
La calavera, el corazón secreto,
Los caminos de sangre que no veo,
Los túneles del sueño, ese Proteo,
Las vísceras, la nuca, el esqueleto.
Soy esas cosas. Increíblemente
Soy también la memoria de una espada
Y la de un solitario sol poniente
Que se dispersa en oro, en sombra, en nada.
Soy el que ve las proas desde el puerto;
Soy los contados libros, los contados
Grabados por el tiempo fatigados;
Soy el que envidia a los que ya se han muerto.
Más raro es ser el hombre que entrelaza
Palabras en un cuarto de una casa.

Cuatro
No tengo intención de tener un hijo.
De verlo crecer en esas tardes en que nada espero.
No tengo frases para amarlo
cuando me pregunte a dónde voy
o de dónde vengo tan cansado.
No tengo una mujer con suficiente alevosía,
inocencia o amor para darme ese hijo.
Tampoco la he buscado.

Por eso no lo tengo.
No tengo dinero ni paciencia para su tos,
para sus preguntas, vacunas, calificaciones,
su primitiva maldad, sus diminutas catástrofes.
Pero sobre todo no tengo corazón
para heredarle la tristeza
que madurará en sus ojos
cuando su alma abra las velas.

Cinco
Soy hombre: duro poco
y es enorme la noche.
Pero miro hacia arriba:
las estrellas escriben.
Sin entender comprendo:
también soy escritura
y en este mismo instante
alguien me deletrea

Seis
Todo lo que la noche
dibuja con su mano
de sombra:
el placer que revela,
el vicio que desnuda.

Todo lo que la sombra
hace oír con el duro
golpe de su silencio:
las voces imprevistas
que a intervalos enciende,
el grito de la sangre,
el rumor de unos pasos
perdidos.

Todo lo que el silencio
hace huir de las cosas;
el vaho del deseo,
el sudor de la tierra,
la fragancia sin nombre
de la piel.

Todo lo que el deseo
unta en mis labios:
la dulzura soñada
de un contacto,
el sabido sabor
de la saliva.

Y todo lo que el sueño
hace palpable:
la boca de una herida,
la forma de una entraña,
la fiebre de una mano
que se atreve.

¡Todo!
circula en cada rama
del árbol de mis venas,
acaricia mis muslos,
inunda mis oídos,
vive en mis ojos muertos,
muere en mis labios duros.

Siete
Hay ríos metafísicos, ella los nada como esa golondrina está nadando en el aire, girando alucinada en torno al campanario, dejándose caer para levantarse mejor con el impulso. Yo describo y defino y deseo esos ríos, ella los nada. Yo los busco, los encuentro, los miro desde el puente, ella los nada. Y no lo sabe, igualita a la golondrina. No necesita saber como yo, puede vivir en el desorden sin que ninguna conciencia de orden la retenga. Ese desorden que es su orden misterioso, es bohemia del cuerpo y el alma que le abre de par en par las verdaderas puertas. Su vida no es desorden más que para mí, enterrado en prejuicios que desprecio y respeto al mismo tiempo.

Ocho
Fracasé. Fue mi culpa. Lo reconozco.
Pero en manera alguna pido perdón o indulgencia:
Eso me pasa por intentar lo imposible.


Cumplido el compromiso, lo paso a:

Adriana
Guillermo
HB
Iria
Jorge
Luis
Rene
Rod

1.Shakespeare, Ricardo III. 2. Eliot, La canción de amor de J. Alfred Prufrock. 3. Borges, Yo. 4. Fernández Granados, Non serviam. 5. Paz, Hermandad. 6. Villaurrutia, Nocturno. Cortázar, Rayuela. 8. Pacheco, Despedida.

1 comentario:

nacho dijo...

Ok. Gracias Edilberto... tomo nota y subo luego mis ocho puntos.

Saludos, nacho mondaca

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