Cofradía
a cuatro manos con el Bernal
El azar y una noche lluviosa los reunió. Descubrieron que soñaban lo mismo, también que esos sueños eran resultado de los libros que estaban leyendo.
Establecieron sitio y fecha para los encuentros siguientes. El grupo y su poder crecieron. En un principio seleccionaron los libros que hacían surgir los sueños compartidos. Lentamente aprendieron a domar los sueños, a convertirlos en augurio: lentamente su poder fue creciendo.
Hoy saben que para estar en todos los hombres sólo falta el libro que los transforme en sueños. Hoy saben que el lector de ese libro ha de morir. Este párrafo es el final de la historia.
Publicado en Químicamente impuro
a cuatro manos con el Bernal
El azar y una noche lluviosa los reunió. Descubrieron que soñaban lo mismo, también que esos sueños eran resultado de los libros que estaban leyendo.
Establecieron sitio y fecha para los encuentros siguientes. El grupo y su poder crecieron. En un principio seleccionaron los libros que hacían surgir los sueños compartidos. Lentamente aprendieron a domar los sueños, a convertirlos en augurio: lentamente su poder fue creciendo.
Hoy saben que para estar en todos los hombres sólo falta el libro que los transforme en sueños. Hoy saben que el lector de ese libro ha de morir. Este párrafo es el final de la historia.
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